¿QUÉ ES LA CONSULTA SOCIAL?
Una propuesta desde las organizaciones sociales
Los objetivos
Las líneas de actuación de la campaña
Preguntas de la Consulta Social
Llamamiento a la participación

 

Una propuesta desde las organizaciones sociales.

 ¿Qué es la consulta?

La "Consulta Social por la Abolición de la Deuda Externa", es una propuesta impulsada por las organizaciones sociales que la apoyan y promueven, y también por los/as ciudadanos/as que a título individual trabajan en ella, con el fin de que la ciudadanía pueda expresar su opinión, en un tema de tanta actualidad como es la anulación de la deuda externa de los países del Tercer Mundo. Este conjunto de entidades y personas se agrupan bajo el nombre de Red Ciudadana por la Abolición de la Deuda Externa.

 ¿Qué pretende?

La Consulta Social pretende organizar un proceso de votación en paralelo con el proceso de votación a representantes políticos, para que aquellas personas que lo deseen puedan expresar su posición respecto al tema propuesto, se organizará coincidiendo con las próximas elecciones generales (salvo que en el marco de las diferentes autonomías se opte por otra propuesta), y en los pueblos y ciudades donde el movimiento asociativo se organice para hacerla posible.

 Pretende también ser un instrumento para la reflexión y el debate social sobre la Deuda Externa y su efecto sobre el desarrollo y la pobreza. Reflexión y debate que no se puede presentar de manera aislada, si no en el contexto de la Globalización económica y los efectos que esta provoca en temas como la precarización del empleo, la emigración, la pobreza y la exclusión social, el medio ambiente, la especulación financiera, etc..

 Espacios de participación

Es también un instrumento para la participación y para la respuesta colectiva. Pretende ahondar en el sentido de la democracia, planteando la falta de espacios para la opinión y para la participación social en la toma de decisiones. Una Consulta organizada por la propia ciudadanía es una manera de luchar en contra del alejamiento progresivo que se está produciendo entre poder político y sociedad real.

 Un reto organizativo.

La Consulta Social plantea un verdadero reto organizativo, cuantas más sean las personas, asociaciones y grupos que participen en cualquiera de los niveles de la campaña, más legitimidad alcanzará la acción. La campaña ofrece la posibilidad de trabajar y cooperar conjuntamente, codo a codo, con gente de muy diversos ámbitos sociales, es una ocasión para enriquecerse humanamente, en lo individual y en lo colectivo. La dimensión actual de los diferentes problemas sociales es tan grande, que solo existe una fórmula para poder dar una respuesta adecuada a dichos problemas: con propuestas valientes y con retos cada vez mayores.

 Sin validez legal

Desde una perspectiva legal la consulta no tiene ninguna validez, ni siquiera tiene el carácter de una iniciativa legislativa popular con recogida de firmas (en política exterior y política económica no se pueden hacer), pero sí que tiene validez política y puede ser un instrumento muy poderoso de presión sobre los políticos y el Gobierno.

 No es la primera experiencia

La Consulta como idea está basada en la Convocatoria hecha por el EZLN a la población de Chiapas y a todo el pueblo de México, por el Reconocimiento de los Derechos de los Pueblos Indios y por el Fin de la Guerra de Exterminio el día 21 de marzo del 1999. Y en todo lo que se refiere a aspectos organizativos está basada en la “experiencia piloto” llevada a cabo en Lleida coincidiendo con las elecciones municipales del 13 de junio de 1999.

 

Los objetivos  

Nuestro objetivo principal a largo plazo es abolir la Deuda Externa de los países empobrecidos.

A.- Sensibilizar a la sociedad sobre la realidad de la Deuda Externa.

A.1. Informar y formar sobre la Deuda Externa a toda la opinión pública, demostrando la responsabilidad de los países desarrollados y las repercusiones sobre los países empobrecidos. Impulsar alternativas y soluciones a la realidad actual.

 A. 2. Presionar a los partidos políticos y a las instituciones para que tomen posiciones y adquieran compromisos.

B.- Realizar una consulta a la opinión pública para conocer la voluntad de la sociedad civil sobre la Deuda Externa y sus posible soluciones.

B. 1. Conseguir la implicación de personas, entidades, asociaciones e instituciones en la realización de la consulta.

B. 2. Realizar la consulta social con la mayor participación posible.

C.- Presión política e institucional.

Aún tenemos que definir las formas concretas de presión.

D.- Democracia participativa:

D. 1. Profundizar en las auténticas raíces participativas de nuestro sistema democrático.

D. 2. Fortalecimiento de la capacidad asociativa y reivindicativa de la sociedad civil.

 

Las líneas de actuación de la campaña.

Conscientes de la desigualdad entre los países del Norte y del Sur y las injustas relaciones que nos unen con estos pueblos nos lanzamos en esta campaña para conseguir la anulación de la deuda externa de los países empobrecidos. Conscientes de la enormidad de esta tarea la campaña se encauza a través de las siguientes principios generales y líneas de actuación.

Principios generales:

·      Oposición a cualquier imposición unilateral de los objetivos, condiciones o mecanismos de anulación de la deuda por parte de los países del Norte (Gobiernos, organizaciones económicas o sociales) a los del Sur. De la misma manera oposición a cualquier imposición de los organismos internacionales (F.M.I., B.M...). Por el contrario, la concreción de objetivos, condiciones y mecanismos de anulación han de brotar de un diálogo Norte-Sur a todos los niveles (Gobiernos, sociedad civil, parlamentos, organismos internacionales...) con especial participación de la sociedad civil.

·      Como fruto de este diálogo se establecerá alguna instancia internacional imparcial admitida por todas las partes. Esta instancia contará con ámbito y poder de actuación tanto en auditar y decidir las condiciones y mecanismos de la anulación de la deuda en cada país como en velar y dar seguimiento al cumplimiento de los acuerdos así como proponer sanciones por los incumplimientos.

·      Hemos de actuar con conciencia clara de que las injusticias de las relaciones económicas-especulativas internacionales abarcan mucho más que el problema de la deuda. Por ejemplo, rechazamos tajantemente una Organización Mundial del Comercio (O.M.C), un Fondo Monetario Internacional (F.M.I.) y un Banco Mundial (B.M.) al servicio de los poderosos. Nuestra lucha se sitúa en el marco del derecho al desarrollo humano y sostenible y la vida de los pueblos y en la lucha contra las causas de la pobreza y en contra del neoliberalismo.

En consonancia con los principios anteriores proponemos las siguientes líneas de actuación:

1.      No aceptar condiciones de políticas de ajuste estructural o de cualquier política económica impuesta por el Norte sin diálogo y acuerdo previo.

2.      No aceptar necesariamente una limitación de la cancelación de la deuda a la primera negociación de la misma (años 80) ni a los 41 Países Pobres Altamente Endeudados.

3.      Reconocimiento de la deuda histórica de los países enriquecidos con los empobrecidos y evaluación en lo posible de la misma.

4.      Investigación de la deuda contraída por los gobernantes de los países empobrecidos por el flujo de capitales al exterior. Investigación también de las responsabilidades de gobernantes, instituciones y particulares en el enriquecimiento ilegítimo a costa de la deuda tanto en el Norte como en el Sur. Búsqueda de mecanismos de restitución de esta deuda.

5.      Vinculación de la anulación de la deuda a la realización de proyectos de desarrollo para cubrir necesidades básicas. Estas necesidades serán definidas por los mecanismos de consenso señalados anteriormente.

6.      Transparencia absoluta a todos los niveles (locales, estatales e internacionales) sobre todos los aspectos relacionados con la deuda.

7.      En el futuro la Ayuda Oficial al Desarrollo no debe generar nueva deuda.

8.      La anulación de deuda no se computará como A.O.D.

9.      Compromiso de los gobiernos y parlamentos de respetar los principios y características señalados.

 

Preguntas de la Consulta Social

La expresión máxima de la verdadera y genuina democracia es la participación de cada ciudadano/a de forma personal y sin intermediarios en la toma de cualquier decisión. Por este motivo al participar en esta consulta está Vd. profundizando en las raíces mismas del diálogo que todo individuo debe mantener con su sociedad.

1. ¿Está usted a favor de que el gobierno del Estado Español cancele totalmente la deuda externa que mantienen con él los países empobrecidos?

Sí            No

2. ¿Está usted a favor de que el importe del pago anual de la deuda cancelada se destine por la población de los países empobrecidos a su propio desarrollo?

No

3. ¿Está usted a favor de que los tribunales investiguen el enriquecimiento ilícito que los poderosos del Norte y del Sur vienen realizando con los fondos prestados, y que esas cantidades sean devueltas a sus pueblos?

No

 

Llamamiento a la participación.

Convocamos a toda la sociedad civil a participar en la Consulta Social por la Abolición de la Deuda Externa, que se celebrará en todas las ciudades y pueblos en los que las redes de asociaciones y organizaciones sociales, o los ciudadanos se movilicen y coordinen.

La preparación, la organización y la movilización en la campaña informativa, así como la organización y la realización de la consulta, pretenden ser un proceso amplio, abierto, integrador y descentralizado.

Amplio porque pretende la participación de todas y todos, sin importar oficio, color, creencia religiosa, militancia política, preferencia sexual, lengua o cultura. Permitirá que los/as jóvenes mayores de 16 años puedan expresar su opinión, y también lo podrá hacer todo el colectivo de inmigrantes que vive y trabaja en este país, con o sin papeles.

Abierto porque cualquiera puede participar en todos los ámbitos del trabajo, cualquiera puede ser organizador/a y dinamizador/a de la campaña, organizando una brigada en tu escuela, en tu clase, en tu asociación, en tu trabajo, en tu casa, en tu ONG, en tu sindicato, en tu iglesia, en tu mezquita, en tu gimnasio, entre tus amigos. Allí donde exista una persona, se necesita promover la Consulta. O participando en las asambleas locales, regionales y estatales.

Integrador porque pretende la aproximación de todos/as a un trabajo común y en torno a una causa común, desde la diversidad de opiniones y tendencias, tengan DNI o pasaporte, con papeles o sin papeles, sean estudiantes o maestros, parados o currantes, jubilados o jóvenes.

Descentralizado porque pretende dotar de la máxima autonomía a las regiones y municipios en la organización de la Consulta. De hecho las asambleas locales y regionales gozarán de plena autonomía en el desarrollo de sus iniciativas, respetando: Los objetivos de la consulta, los acuerdos de las asambleas generales, las preguntas de la consulta, y los materiales unitarios para el día de las votaciones.